La carrera fue protagonizada exclusivamente por vehículos anteriores a 1919, conducidos por sus propios dueños, quienes se vistieron a la moda de la época.


El intendente local, Julio Zamora, recorrió la tradicional exposición que contó con más de 70 automóviles sobre los jardines del Museo de Arte local (MAT).

El Municipio de Tigre, recibió la 21° edición del Gran Premio Recoleta-Tigre, la competencia de autos clásicos que luego de recorrer Av. Cazón, el Puente Sacriste y Paseo Victorica, culminó en los jardines del Museo de Arte. El intendente Julio Zamora recorrió la tradicional exposición que contó con más de 70 vehículos de principios del siglo XX.

“Esta carrera es un ícono del automovilismo argentino. Los vecinos tienen la oportunidad de disfrutar junto a sus hijos de una exposición de autos de época que no suelen verse en la ciudad y recorrer también el Museo de Arte Tigre”, dijo Zamora.

El circuito arrancó desde la puerta del restaurante La Biela, en Quintana al 660, Recoleta. Desde allí, los rodados antiguos tomaron las avenidas Figueroa Alcorta, Udaondo y Del Libertador, dentro de la Capital, y por Libertador cruzaron los partidos de Vicente López, San Isidro y San Fernando. Finalmente, circularon por Cazón, Lavalle y Paseo Victorica hasta llegar al Museo de Arte Tigre, donde se realizó una exposición con los vehículos participantes.

Luis Samyn Ducó, secretario de Turismo, Cultura y Deporte, expresó: “Agradecemos el compromiso tanto del intendente por mantener esta carrera histórica como así también de los propietarios de los autos para darle un marco inigualable frente al Museo de Arte y conmemorar a aquellos grandes pilotos que fueron parte del automovilismo nacional”.

Como todos los años, el evento fue organizado por el Club de Automóviles Clásicos (CAC) con la colaboración del Municipio de Tigre con el objetivo de conmemorar la primera competencia de deporte-motor en ruta abierta del país. Iniciada a principios del siglo XX, en la «Belle Epoque», esta carrera unía el barrio porteño con el distrito.

Al respecto, Guillermo Viacaba, presidente de CAC, agradeció  al intendente Zamora el apoyo recibido y remarcó que “la exposición es una gran oportunidad para saber aprovechar en familia”.
Como es costumbre, la carrera fue protagonizada exclusivamente por vehículos anteriores a 1919, conducidos por sus propios dueños, quienes se vistieron a la moda de la época. Además, hubo show de música jazz para el deleite de los presentes.

“Es un evento cultural y turístico que los vecinos agradecen y nos acompañan  todos los años. Cada uno de estos automóviles es una obra de arte”, afirmó Julián Kopecek, subsecretario de Cultura.
Entre los protagonistas de la jornada, estuvo Jorge, coleccionista de 47 años y miembro de la Asociación Automóviles Antiguos (AAA) de Lanús. “Soy dueño de un Ford T de 1914. Venimos todos los años con mis padres e hijos a disfrutar de la exposición. Es un hobby que se comparte en familia”.

Otro de los personajes que acapararon la atención fue Héctor De La Rosa, maestro artesano de carrocerías, quien acondicionó varios de los vehículos en exhibición: “Mis padres corrían autos antiguos y aprendí con ellos el oficio”, dijo mientras que su esposa Mabel resaltó: “Somos de Tigre, de General Pacheco y nos gusta este tipo de eventos que se organizan en el distrito. Somos amigos de los autos viejos”.

El Municipio de Tigre continúa con el impulso de actividades culturales y turísticas para el entretenimiento de grandes y chicos en todo el distrito y de forma gratuita.

Estuvieron presentes: los concejales Rodrigo Molinos , Sandra Rossi, y Verónica Caamaño; la directora del Museo de Arte Tigre, María José Herrera.