La tradicional “bajada” en La Florida ocurrió esta tarde sin respetar los protocolos sanitarios. El decano de la universidad citará a los participantes


La celebración de 200 futuros médicos en Rosario, conocida popularmente como la “bajada”, entregó una serie de imágenes escandalosas en las cuales se constató que la aglomeración de personas se dio en un marco en el que no se respetaron los protocolos sanitarios.

Sin medidas de distanciamiento ni utilización de barbijos, los alumnos que cursan el último año de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) tampoco respetaron la capacidad máxima que el balneario La Florida había establecido con anticipación.

El predio municipal -actualmente concesionado y ubicado en la costanera norte del Río Paraná- acobijó la presencia de cientos de jóvenes que lograron eludir los controles en el ingreso a la playa para introducir a la celebración diversas bebidas alcohólicas.

Al constatar estos desmanes, las autoridades del lugar requirieron la presencia de la Guardia Urbana y de personal de seguridad privada, quienes decidieron culminar la fiesta que empezó a las 14 de este miércoles y finalizó tres horas más tarde.

La celebración de 200 futuros médicos en Rosario, conocida popularmente como la “bajada”, entregó una serie de imágenes escandalosas en las cuales se constató que la aglomeración de personas se dio en un marco en el que no se respetaron los protocolos sanitarios.

Sin medidas de distanciamiento ni utilización de barbijos, los alumnos que cursan el último año de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) tampoco respetaron la capacidad máxima que el balneario La Florida había establecido con anticipación.

El predio municipal -actualmente concesionado y ubicado en la costanera norte del Río Paraná- acobijó la presencia de cientos de jóvenes que lograron eludir los controles en el ingreso a la playa para introducir a la celebración diversas bebidas alcohólicas.

Al constatar estos desmanes, las autoridades del lugar requirieron la presencia de la Guardia Urbana y de personal de seguridad privada, quienes decidieron culminar la fiesta que empezó a las 14 de este miércoles y finalizó tres horas más tarde.

Al conocer los hechos, el decano de la UNR, Jorge Molinas, sostuvo: “Estamos tratando de recopilar información. La facultad está cerrada, todavía no tenemos identificados a los responsables. Estamos recibiendo noticias”, contó.

La idea es verificar bien, tratar de ver si la semana que viene podemos escuchar a los actores a ver qué nos dicen. Lo que vi de mi parte fueron fotos, que marcan un momento, pero no tengo más idea de lo que ha pasado”, declaró en diálogo con Radio Mitre Rosario.

Por otra parte, el director de la empresa municipal Costanera Rosario, Horacio Palavecino, manifestó en declaraciones a LT8“No sabíamos que iban a terminar siendo 150 ni que eran de la Facultad de Medicina, les preguntamos y nos comentaron por lo que reforzamos las miradas”.

“Como a todos los asistentes les indicamos las normas de funcionamiento, el tema de los círculos, y los dispusimos en el área de fumadores que está bien delimitado, incluso con sogas”, continuó.

En la entrada requisamos, como lo hicimos toda la temporada, el ingreso de alcohol y como tenían algunas latas de cerveza les dijimos que no las podían entrar y que si querían consumir alcohol debían hacerlo en los paradores”, dijo Palavecino.

Y agregó: “Entonces hicimos señal de alerta, pedimos asistencia de fuerzas de seguridad (Guardia Urbana y personal de seguridad del balneario) y eso terminó en la salida de los jóvenes, que se fueron retirando pacíficamente”.

El funcionario explicó que durante las primeras tres horas “la convivencia fue buena, no ameritó ni un llamado de atención ya que permanecían en los círculos e interactuaban entre ellos; no había música ya que no se permite el uso de parlantes este verano, ni actividad efervescente”.

Al momento de retirarse, los jóvenes se sacaron una foto en las que se los aprecia sin barbijo ni una distancia prudencial entre ellos. Para entonces, “ya no estaban cumpliendo las normas de convivencia”, aunque tampoco observaron “desmanes, griterío, excesos o descontrol”, relató.

Nosotros no podemos impedirlo, pero igualmente siempre trabajamos tratando de dar el ejemplo para que se respeten los protocolos dentro de la facultad. Nos encontramos enfrentando una nueva ola. Los profesionales de la salud estamos con una crisis importante y agotamiento”, completó Molinas.