Una verdadera multitud pasó por la décima edición de la fiesta de los cocineros del Bajo de San Isidro en el Centro Municipal de Exposiciones. Hubo más de 40 stands de diversos restaurantes, música en vivo, un mercado de productores, un sector para los más chicos, otro para relajarse, clases gratuitas de reconocidos chefs, concursos y sorteos.


“Esta feria es un modelo de gestión virtuoso entre los cocineros y el gobierno municipal que nos permite seguir fortaleciendo la ciudad, que es su gente, como polo económico y gastronómico. Somos servidores públicos y nuestro trabajo es acompañar a nuestra gente, ponernos de acuerdo, fortalecer valores y procurar seguir viviendo con belleza y felicidad”, expresó Eleonora Jaureguiberry, secretaria de Cultura y Ciudad de San Isidro, a cargo de la organización del evento, junto con la Asociación Civil Gastronómicos Bocas Abiertas.

Durante cuatro jornadas, los asistentes pudieron degustar de variados platos distribuidos en más de 40 stands de restó y food trucks con sus principales chefs en primera línea. En el centro del predio, se ubicó un gran patio de comidas con mesas de madera para saborear los menús y bebidas.

En el escenario principal se realizaron clases magistrales y demostraciones donde no quedó secreto por desvelar. Una lista de cocineros que incluyó a Ale Temporini, Maru Botana, Mauricio Asta, Gabo Colacioppo, Sebastián Panelo, Agus Baragiola, Anita Ortuño, Mona Gallosi, Franco Kalifón y Lucho García, entre muchos otros.

Bajo techo, el Museo Gastronómico con una línea de tiempo de varios siglos, local, Argentina y mundial, para entender que no todo comenzó ayer; bajo una gran carpa el Mercado de Productores con casi cuarenta puestos, cosas para picar y accesorios para que nada falte al enfrentar las hornallas, y donde inicia el cañaveral, el Besódromo con sus bancos placeros para dos que se quieren.

La variada carta de Bocas Abiertas se completó con tragos, postres, vinos de alta calidad, una nueva edición de la Alfajor Contest, y de la Chimi Cup, al mejor chimi de la comarca. Además, los vecinos pudieron disfrutar del área Calma Style, y un sector para los más chicos.

Esta edición contó con la novedad de que dos provincias invitadas, Corrientes y Tandil, en su rol de ciudad, nos enseñaran acerca de sus costumbres y sabores.

El cierre estuvo de la mano de El Símbolo, gran banda hitera que no dejó tema por cantar, de Levantando las manos y 1,2,3 a No te preocupes y La isla del sol. También hubo un merecido reconocimiento a expositores, staff y público que se quedó para el último bocado.